PFAPA, tres letras que pueden sonar desconocidas, pero que en algunos hogares son más famosas que los superhéroes. Si eres padre o madre, y tu hijo ha tenido episodios de fiebre sin causa aparente, inflamación en la garganta o llagas en la boca, este artículo te interesa. Vamos a explicar de forma sencilla qué es la patología PFAPA, cómo reconocerla, y, lo más importante, qué opciones de tratamiento existen para mejorar la vida de tu pequeño.

¿Qué es el PFAPA?

Empecemos por lo básico: PFAPA significa «fiebre periódica con estomatitis aftosa, faringitis y adenitis cervical». Dicho de otro modo, es una condición que provoca episodios de fiebre recurrente acompañados de llagas en la boca, inflamación de la garganta y ganglios inflamados en el cuello. Sí, todo eso junto. Y lo peor, aparece sin razón aparente y suele preocupar muchísimo a los padres.

La patología PFAPA es bastante común en pediatría, aunque la buena noticia es que no es grave. Suele aparecer en niños pequeños, entre los 2 y 5 años, y, aunque los episodios pueden durar varios días, no causa problemas a largo plazo. Eso sí, cuando ocurre, puede hacer que toda la familia se sienta en alerta.

¿Cómo saber si es PFAPA y no otra cosa?

Reconocer el PFAPA no siempre es fácil, porque los síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades. Pero hay algo en lo que los padres suelen coincidir: los episodios son predecibles y tienen una frecuencia bastante regular, cada 3 o 6 semanas. Así que, si ves que el calendario empieza a marcar las «fechas de fiebre» de tu hijo, puede ser una señal.

Los principales síntomas del PFAPA incluyen:

  1. Fiebre alta que aparece de golpe y sin razón aparente.
  2. Inflamación de la garganta sin presencia de infección bacteriana.
  3. Llagas en la boca o en los labios.
  4. Ganglios inflamados en el cuello.

Si tu hijo presenta estos síntomas de forma recurrente y con cierta regularidad, consulta con el pediatra para descartar otras causas y confirmar si se trata de PFAPA.

Tratamiento PFAPA

Aquí es donde muchos padres respiran un poco más tranquilos. La patología PFAPA no requiere tratamientos complicados. De hecho, suele tratarse con dosis de corticoides durante los episodios de fiebre, lo que ayuda a reducir la duración de los síntomas de forma significativa. Estos corticoides son seguros cuando se usan correctamente y bajo supervisión médica.

En algunos casos, se puede optar por una amigdalectomía (sí, la extracción de las amígdalas). Aunque no es un tratamiento obligatorio, se ha visto que en algunos niños los episodios de PFAPA desaparecen tras esta intervención. Claro, la decisión de hacer esta cirugía depende de cada caso, así que lo mejor es hablarlo con el pediatra y evaluar los pros y contras.

Cuánto dura la patología

Lo bueno es que, en la mayoría de los casos, el PFAPA desaparece por sí solo a medida que el niño crece. Los episodios de fiebre suelen reducirse en frecuencia e intensidad con el tiempo, hasta desaparecer por completo en la adolescencia. Así que sí, esto tiene fecha de caducidad.

Mientras tanto, la clave está en mantener un seguimiento con el pediatra y asegurarse de que tu hijo esté cómodo durante los episodios. Con un buen manejo y el tratamiento adecuado, el PFAPA se puede sobrellevar sin que afecte demasiado la vida de tu pequeño.

¿Episodios frecuentes de fiebre? Podría ser PFAPA

Nuestro pediatra Agustín Remesal nos explica brevemente una posible causa de las fiebres y dolor de garganta recurrentes. PFAPA, una patología que tratan frecuentemente los reumatólogos pediátricos.